El Té nuestro gran aliado


"Si tienes frío, te calienta; si tienes calor, te atempera; si estás deprimido, te anima; si estás nervioso, te calma".

Con estas palabras alababa las cualidades de la infusión de hojas de té William Gladstone, quien fuera Primer Ministro del Reino Unido durante la segunda mitad del siglo XIX. 

Desde la antigüedad, al té se le han dedicado innumerables elogios. Sus propiedades saludables –tanto para el cuerpo como para la mente– se han ensalzado de múltiples formas, vertebrando desde rituales de meditación hasta tratados gastronómicos. Estudios más recientes incluso sugieren que el té activa el metabolismo de las grasas durante el ejercicio físico, lo que permitiría aumentar la capacidad de resistencia con una bebida fácil de preparar que nos ayudará a mantenernos hidratados en cualquier época del año.


¿Qué es el té?

El té es una infusión hecha a partir de las hojas de una planta llamada Camellia sinensis. De sabor ligeramente amargo y astringente, es la segunda bebida más popular del planeta después del agua. El resto de infusiones a base de plantas –poleo, manzanilla, cola de caballo, tila, etc.– no son té, ni siquiera el rooibos, aunque a menudo se presente erróneamente como 'té rooibos'.

Muchos tés, pero una sola planta

Todas las variedades de té –negro, verde, blanco, oolong…– proceden de la misma planta. La infusión de té se puede preparar con las hojas recién recolectadas, cuando aún están frescas, obteniendo resultados deliciosos. El problema es que, una vez fuera del árbol, las hojas de té se marchitan rápidamente, quedando muy pronto inservibles para su consumo. Para poder ser almacenado durante más tiempo, el té debe ser procesado. Para ello existen diversos métodos, y de cada sistema surge un tipo de té distinto, que a su vez ofrece cualidades muy diferentes:
  • Té blanco: se produce a partir de hojas inmaduras que una vez recolectadas se secan al aire. Es el menos procesado, por lo que tiene mayor cantidad de antioxidantes, que reducen el daño muscular asociado al entrenamiento. Es el té de sabor más suave.
  • Té verde: se hace a partir de hojas más maduras que las usadas para el té blanco y su procesado incluye un ligero baño de vapor o calor seco. Hay de muchos tipos, cada cual con su aroma particular. Tal y como indicábamos antes, según estudios recientes, el té verde puede ayudar a quemar grasa durante la práctica deportiva.
  • Té matcha: es un té verde de origen japonés hecho a partir de hojas de té seleccionadas, secadas al vapor y más tarde pulverizadas. De esta manera, al mezclarlo con agua, el líquido que bebemos contiene la totalidad de la hoja triturada, no solo las substancias que se desprenden de ella al empaparla o infundirla. El polvo de matcha se puede utilizar añadiéndolo no solo al agua caliente, sino también a batidos, bizcochos, barritas energéticas, etc. Hay que tener en cuenta que el matcha es el té con mayor contenido de cafeína y este método de preparación hace aumentar la cantidad de antioxidantes aportados.
  • Té negro: es el resultado de un proceso en el que las hojas se oxidan por completo, pasando de su color verde original a un rojo cobrizo que le da a la infusión un aroma más intenso. También hay multitud de variedades (Earl Grey, Darjeeling, Ceilán…). El té negro es el más popular en Occidente y aunque no hay tantos estudios como sobre el té verde, se ha reconocido su capacidad para disminuir la presión arterial, lo que ayudaría a mitigar problemas coronarios.
  • Té oolong: el proceso de oxidación es parcial, de manera que el oolong –también conocido como té azul– se halla a medio camino entre el té verde y el té negro, aunque tiene un sabor más parecido al primero que al segundo. En materia de cafeína, también se encuentra entre el té verde y el té negro.



El té, una bebida sana

El té es considerado como una bebida saludable por la inmensa mayoría de las autoridades médicas y especialistas en nutrición. Por ejemplo: según un informe del European Journal of Clinical Nutrition, tomar tres tazas de té al día reduce el riesgo de sufrir una enfermedad coronaria, descubrimiento que se vincula con la acción de los polifenoles, que poseen propiedades antioxidantes.

Propiedasdes del té

Las propiedades del té se encuentran presentes en todas las variedades. No importa si se trata de un té verde, un té negro o un té azul. Sin embargo, algunos tipos de té gozan de mayores beneficios, según los compuestos químicos que más predominan en ellos. En primer lugar, la planta de té posee gran cantidad de elementos químicos propios de su naturaleza.



Es así como, ellos son los encargados de brindar a nuestra infusión diferentes y variados nutrientes y propiedades para la salud. Aquí te los presentamos:

Efecto antioxidante

Los polifenoles son sustancias propias del té que actúan en el cuerpo como antioxidantes. Como resultado, combaten el hipertiroidismo y envejecimiento, ayudan al fortalecimiento de los capilares, y además, poseen efectos antiinflamatorios y antibióticos.

Prevenir enfermedades

Los flavonoides del té ayudan a prevenir afecciones cardiovasculares, disminuyen el riesgo de padecer cáncer y, de esta forma, retrasan el envejecimiento.
Así mismo, las catequinas son los principales flavonoides del té. Ya que se trata de sustancias antioxidantes 100% más eficaces que la vitamina C y 25% más efectivas que la vitamina E.

Efecto astringente

De igual importancia, los taninos presentes en el té le confieren propiedades cicatrizantes y anti-diarréicas. Además, ayudan a inhibir la absorción del colesterol, por lo que son grandes aliados en la disminución del nivel de colesterol en sangre.

Nutrientes del té

Por otra parte, el té contiene gran cantidad de sustancias como sales y minerales muy beneficiosas para la salud, como hierro, flúor, calcio, cinc, potasio y magnesio. Aunque se encuentran en el té en pequeñas concentraciones. No deben confundirse con complementos alimenticios indicados por el médico. Por lo tanto, beber té ayuda a incorporar estos minerales necesarios para el equilibrio del cuerpo.

Efecto estimulante

También, la cafeína presente en el té ayuda a mantenernos despiertos y enfocados. Es por esto, que si comparamos con un café expreso, cualquier tipo de té tiene una menor cantidad de cafeína (entre 7 y 10 veces menos). Además, los polifenoles del té ralentizan el ritmo de absorción de la cafeína, por lo que su efecto se nota más lentamente pero a la vez es más duradero.

Bajar de peso

Así mismo, el efecto termogénico de la cafeína es ideal para acompañar dietas para bajar de peso. Junto con los polifenoles, la cafeína contribuye a que disminuya la absorción de las grasas en nuestro organismo, y por consecuencia, acelera levemente el metabolismo.


Efecto relajante

De igual importancia, la L-theanina es un aminoácido anti-estrés que ayuda a relajarnos y además mantener el foco mental, de forma totalmente natural. Se absorbe en el intestino delgado, actúa sobre los neurotransmisores y estimula a las ondas alfa que aumentan la actividad cerebral, mejora el foco mental y también la capacidad de concentración. Al mismo tiempo, permite que el cuerpo y el cerebro permanezcan calmados.



Como habéis podido ver los beneficios de esta bebida milenaria son increíbles y además, podrás llevarla siempre contigo gracias nuestras fundas Cool&Hot



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